Después de haber renunciado a la delegación Tamaulipas de la Olimpiada Mexicana de Matemáticas me dije: MaTeTaM debe renovarse. Y después de meditarlo unos días he llegado a la conclusión de que podría ser de alguna utilidad seguir más de cerca a los exámenes estandarizados mexicanos ENLACE y CENEVAL, pues todo parece indicar que han llegado para quedarse.
En un problema razonado el primer paso es modelar el problema simbólicamente. Después viene la resolución de las ecuaciones y la interpretación de los resultados en términos del contexto dado en el enunciado. Pongamos un ejemplo elemental:
Ahora que la reforma al bachillerato (RIEMS) y la de secundaria (RIES) están recomendando desarrollar las competencias asociadas a la modelación matemática en los adolescentes, puede que no sea irrelevante ilustrar con un ejemplo a qué se refieren con modelación o matematización de situaciones cotidianas. (El problema es clásico.)
Más acá de la solución de problemas --o, mejor dicho, de las estrategias de solución de problemas-- están los modos de razonamiento que han probado su eficacia en la ciencia y la filosofía. Uno de ellos se conoce desde los griegos y se llama método de análisis-síntesis.
La competencias son ahora --con la reforma al bachillerato-- las unidades básicas para medir el nivel de conocimientos de un egresado de bachillerato. Y son entonces --lo serán en un futuro-- el estándar nacional para lograr o no una certificación de educación media superior. Ésta es la estrategia 1.7 para lograr elevar la calidad de la educación en México (Objetivo estrategico 1 del Programa Sectorial 2007-2012). (Notemos de paso que, a la larga, puede esperarse que se añada un nuevo examen estandarizado a los de ENLACE y CENEVAL, sólo que ahora con un efecto personal muy concreto para los adolescentes: te certificas o no te certificas.)