En un problema razonado el primer paso es modelar el problema simbólicamente. Después viene la resolución de las ecuaciones y la interpretación de los resultados en términos del contexto dado en el enunciado. Pongamos un ejemplo elemental:
Ahora que la reforma al bachillerato (RIEMS) y la de secundaria (RIES) están recomendando desarrollar las competencias asociadas a la modelación matemática en los adolescentes, puede que no sea irrelevante ilustrar con un ejemplo a qué se refieren con modelación o matematización de situaciones cotidianas. (El problema es clásico.)
Más acá de la solución de problemas --o, mejor dicho, de las estrategias de solución de problemas-- están los modos de razonamiento que han probado su eficacia en la ciencia y la filosofía. Uno de ellos se conoce desde los griegos y se llama método de análisis-síntesis.
La competencias son ahora --con la reforma al bachillerato-- las unidades básicas para medir el nivel de conocimientos de un egresado de bachillerato. Y son entonces --lo serán en un futuro-- el estándar nacional para lograr o no una certificación de educación media superior.